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REPERCUSIÓN E INCONVENIENTES DE LA LEY QUE REGULA LA CRÍA Y COMERCIALIZACIÓN DE PERROS

Repercusión e inconvenientes de la ley que regula la cría y comercialización de los animales de compañía.

Indignación por el anteproyecto que obliga a esterilizar a constituirse en núcleo zoológico con más de 5 perros y que eleva las multas.

Estos son los puntos más polémicos de la nueva LEY DE BIENESTAR ANIMAL que afectan a los criadores caninos.

El Consejo de Ministros aprobó este viernes el trámite del anteproyecto de Ley de Protección animal, primera norma que regula a nivel estatal los derechos de los animales, y lo hizo con el texto del partido político Podemos de la ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, a pesar de que el ministro Luis Planas había mostrado su oposición a que incluyera perros de cazadores, criadores caninos de perros de pura raza y ganaderos. Los ganaderos, criadores de perros de raza, aficionados a la cría y cazadores ya han mostrado su indignación por la aprobación del proceso, previo a su paso por el Congreso y el Senado, y han anunciado que pedirán su retirada en la manifestación del campo convocada en Madrid por Alianza Rural el próximo 20 de marzo, donde desde diversos sectores incluidos los criadores de perros de pura raza, residencias caninas, criaderos de perros y en general establecimientos del sector mascotas estarán presentes en dicha manifestación.

El texto aprobado obliga a todo aquel que tenga cinco perros a registrarse como núcleo zoológico; además, permite su cría sólo a aquellos que estén constituidos como criadores; y, entre otros aspectos, los perros que se mantengan o tengan acceso al exterior de las viviendas deberán estar esterilizados. Queda permitido regalar, ceder o vender un perro, siempre que se comprometa el receptor a esterilizarlos en un máximo de tres meses si es adulto o antes del año en el caso de ser cachorro, por lo que en el momento de la venta o la cesión será necesaria la firma de un documento.

De no existir nuevas modificaciones en este anteproyecto de ley en el Senado o en el Congreso de los Diputados, los perros de caza, vigilancia, seguridad, pastoreo y guarda de ganado deberán mostrar pruebas de sociabilidad y de no superarlas, supondrá su clasificación como perros de manejo especial pero fuera de la actividad específica.

Este anteproyecto de ley establece la obligación de que estos perros de trabajo y utilidad deberán pasar revisiones veterinarias específicas anuales para determinar su aptitud ante la sociedad, su sociabilización, estado físico y de salud, también su estado psicológico para su utilidad y la actividad que desarrolla.

“El uso de cualquier animal en actividades profesionales requerirá estar en posesión de un certificado expedido por un veterinario colegiado que lo acredite y deberá ser inscrito en el Registro Nacional de Animales de Compañía, lo que aumentará la burocracia para propietarios, criadores caninos, expositores de perros en eventos, ganaderos y cazadores.”

Los criadores caninos se sienten agredidos por este anteproyecto de ley, ya que para muchos la cría y selección de perros de raza para participar en exposiciones caninas es una afición, criando con cariño y esmero en el ámbito familiar ejemplares con los que participan en competiciones, según nos comunican sus inquietudes a la Canina Nacional ACCAM tanto socios, criadores, colaboradores de la Canina Nacional de España y participantes en exposiciones caninas Alianz – ACCAM.

Referente a los perros de trabajo en el anteproyecto se establecen una serie de condiciones que deberán cumplir. Queda totalmente prohibido el uso de collares eléctricos, de castigo y de ahorque. Queda prohibido también el uso de bozales cerrados que no permita la correcta respiración del perro.

Se regula la edad en la que un perro tras su etapa de cachorro puede poner en función sus aptitudes y habilidades teniendo en cuenta también que el animal a cierta edad será retirado de sus funciones.

“Así, en el caso de los perros, fija que ninguno podrá realizar tareas profesionales hasta haber cumplido los 18 meses, aunque pueda iniciar el entrenamiento antes de alcanzar esa edad.” En cuanto a su jubilación, su edad será determinada por un veterinario, que expedirá un informe de aptitud y bienestar cada año a partir de los 7 de edad para que el perro pueda mantener su actividad.

Solo permite la eutanasia autorizada por un veterinario y para evitar el sufrimiento del animal por enfermedad incurable.

Este anteproyecto no se ciñe a la realidad, según criadores caninos, organizaciones caninas y profesionales del sector de la mascota por lo que ha sido criticado por el incremento de la burocracia y los costes y también por elevar las sanciones hasta los 600.000 euros, con un mínimo de 600 euros. El Consejo de Ministros aprobó también ayer el anteproyecto para modificar el Código Penal y endurecer las penas por maltrato y abandono de animales de compañía.